Alquimistas de las emociones

May 1, 2019

*Toreando a caballo realizan sus ilusiones y consuman sus sueños…

 

Sin lugar a duda, el toreo a caballo es una de las expresiones artísticas vivas y efímeras, que más son del agrado de la afición taurina regiomontana pues en ella habita la emoción del riesgo implícito que existe en la majestuosa ilusión de la sincronía en la ejecución de las suertes del arte del rejoneo, que a su vez, como un sueño realizado, sublima la destreza, la capacidad, el valor y la inteligencia humana al vencer junto con la habilidad de su caballo, las peligrosas y violentas dificultades que se presentan a lo largo de la lidia.

 

El arte del rejoneo supone los más complicados grados de dificultad en la ejecución de las suertes, pues estas se consagran en la perfección de la estética y la práctica en medio de un delgado hilo entre la vida y la muerte, que gracias a las extenuantes jornadas de trabajo y entrenamiento entre jinete y cabalgadura, a la larga, les surtirá a ambos, de la solvencia técnica y la seguridad para vencer sus propios temores inherentes a la propia existencia de la vida misma.

 

Por ello, en las plazas de toros, en las grandes tardes de toros como la del próximo domingo 5 de mayo donde harán el paseíllo los mejores caballeros del rejoneo mexicano, “los alquimistas de las emociones”, Jorge Hernández Garate, Santiago Zendejas y Sebastián Torre, comúnmente se dejan ver en los tendidos de la plaza, las personalidades más conocedoras, prominentes y elegantes de la sociedad, a aquellas que con gran sensibilidad hacia la vida y a las manifestaciones emocionantes del arte y en este caso, el rejoneo, visten de categoría y solera con su presencia, el extraordinario ambiente que se respira en los tendidos del histórico coso regiomontano.

 

Así pues, El Horizonte concluye hoy con la publicación de la quinta parte del interesantísimo artículo de don Manuel Baena titulado “Tauromaquia del Siglo XXI, El toreo a caballo”, una serie de apuntes que servirán al lector a comprender un poco mejor al majestuoso arte del rejoneo:

 

“Hemos tratado de explicar lo que es el rejonear, es decir como se le ponen cosas al toro desde el caballo que es el rejoneo y como se consigue.

 

“El caballo frene al toro, parados, es la posición en que se inician todas las suertes del rejoneo. A este punto de partida, donde el caballo ante el toro tendrá una "distancia" que el rejoneador ha elegido considerándola la mejor para realizar la suerte, se establece con el movimiento del caballo, toreando.

 

“El caballo hace las veces de un “engaño” vivo, como lo hace el banderillero, toreando a cuerpo limpio. El rejoneador piensa los movimientos que debe hacer su caballo, para que siguiéndole el toro, "mandarlo" a1 sitio que más le convenga para que quede a la distancia que interesa y poder realizar la suerte.

 

“Torear, es hacer que "el toro se desplace por donde quiere el que lo torea", que en este caso es el rejoneador utilizando como engaño al caballo. El caballo es un ser vivo que actúa porque entiende a su caballista y hace instantáneamente lo que este piensa, si su doma es suficiente para ello.

 

“Cuando un caballo está bien domado, tira del toro, lo lleva, lo templa y manda su embestida al sitio donde quiere el rejoneador y según sienta este el toreo. El caballo realiza para esto una serie de movimientos, gira la grupa, galopa en dos pistas, cambiando de dirección y haciéndolo sobre el costado izquierdo o el derecho, para desplazar al toro a donde interese al rejoneador, que es quien decide lo que tiene que hacer, porque es el quien torea.

 

“Hay que hacer que el toro se acerque al caballo y lo siga, lo más cerca posible, pero "sin tocarlo". Así se templa su embestida, forzando los giros se le corta el camino y se consigue que pare donde interesa. Luego se le pueden realizar las suertes de las diversas formas.

 

“En el momento de citar, el toro está emplazado y quieto y siempre hay tiempo para realizar movimientos de lucimiento con el caballo: piafe, pasage, tierra-tierra, posada, piruetas, batir una mano, solo o cualquier otro que el caballo haga con seguridad, y que pueda cortar en el momento que interese, y reunirse para iniciar la suerte o seguir toreando.

 

“Seguramente el que lea esto, pensará que faltan muchas cosas que explicar, será así posiblemente Pero las cosas del toro, del torero y del caballo son para los que se interesan por ellas tan complejas, tan llenas de matices y permiten tantas formas de ser consideradas que se convierten en un tema inagotable de opiniones y vivencias.

 

“Hay tanta vida, tanta ilusión, tanto sueño y tanto sentimiento en esto del toreo, que si en algún sitio estuviese todo dicho, se acabaría. Por eso si alguien llega hasta aquí, tendrá la puerta abierta para seguir disfrutando de su deseo de saber más cosas, para satisfacción de sus ilusiones y realización de sus sueños”

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