A la madre...

May 11, 2019

Ella, la creadora, la criadora, la abnegada, la sufrida, la valiente, la amorosa, la tierna, la dura, la fuerte, la cariñosa y quien sabe qué tantos adjetivos más, (que todos y en conjunto se quedan chiquitos al querer describir el tamaño de su grandeza), reflejan a la mujer que una vez al año, honramos con casi religiosa vehemencia y gratitud, mientras que el resto del año, utilizamos desbaratadamente su inmaculado título maternal para describir cuanta “madre” se nos ocurra.

 

Y es que estimado lector, Usted me tendrá que dispensar junto con mi riguroso editor por tanta “madre” que leerá en la hechura de mi columna de hoy en ocasión y en honor al día de las madres que se celebró el día de ayer, pero es que para un mexicano como Usted o como para el que esto escribe, luego de los valores y principios propios de la existencia misma, cierto estamos que no existe algo más importante, valioso y sagrado en la vida del ser humano que “una madre”.

 

Pero no una “madre” cualquiera, sino una verdadera madre, de esas que, como dice al inicio de esta columna, reflejan a la mujer, a la creadora y criadora de todos nosotros, aunque hay que reconocer en honor a la verdad, y dadas las conductas inapropiadas mostradas a lo largo de su quehacer, (como puede ser por ejemplo, las oscuras negociaciones para un tarifazo camionero), hay por ahí algunos seres, básicamente políticos, que evidentemente no solo no tienen, sino que ni conocieron una.

 

Y es que la madre, para el mexicano lo es todo, lo más grande, lo más sagrado, lo más importante, por ello quizás, la figura maternal tiene tantas acepciones en la idiosincrasia, los usos y las costumbres que le dan la identidad a los habitantes de esta gran nación que la honra con bombo y platillo al menos una vez al año, porque el resto del tiempo, anda generosamente repartiéndola a diestra y siniestra, a la más mínima provocación en medio de cualquier conflicto o “atorón” vial.

 

Para un mexicano no hay nada más grave o más ofensivo que una mentada y no precisamente de esas que te obsequian en forma de pastilla. Y es que una mentada de madre es una ofensa grande porque lastiman de entrada, a tu origen, a la persona más sagrada de tu vida, al ser más querido, al más respetado, al amor más auténtico y a la entrega más leal y absoluta, al ser que te dio la vida y por ello, una mentada casi casi es imperdonable para el receptor que generalmente en reacción a tal ofensa, saca de su interior, todos los demonios en sus distintas presentaciones y tamaños.

 

Y es que, habrán de perdonar pero hay quienes, ante la evidente ausencia de esa figura maternal en sus vidas, merecen una y mil veces les sean recordada, por su forma de actuar, de conducirse, de mostrarse ante la sociedad con su notoria escases de valores sociales y principios morales que ha desencadenado en todo un cocktail de manifestaciones desordenadas que hoy mismo padecemos en todos los niveles.

 

O dígame Usted por ejemplo estimado lector, si pedir 4, 910 millones de pesos para hacerse de toda la flota del transporte chatarra en la entidad para supuestamente operarla, no es además de un insulto entero a toda la sociedad, una muestra clara de que carecen absolutamente de progenitora..?

 

Y luego no quieren que uno no se ponga como “El Tuca”, ¡Cagajo!... Y es que… “natugalmente” la gran figura de una madre siempre será de mucha importancia para toda la gente bien nacida de nuestra sociedad. Quizás es por eso que la ofensa dirigida a ella, es lastimosamente dimensionada hasta estaturas monumentalmente dolorosas por ser infaliblemente provocadora, que todos la utilizamos a grado tal que hasta el propio “Tuca” en sus ratos de mexicanidad, echa mano recurrente de ella.

 

Pero más allá del agravio o la ofensa que puede representar mal utilizar esa maternal figura estimado lector, y obedeciendo por respeto que se le debe de ofrecer a la madre de manera general y al código de ética que nos debe normar, (independientemente de lo chuflas que le salieron sus hijos, en el caso de las que son, las mamás de los políticos), he de referirme de ella (de la madre), como la “progenitora” para enviarle desde aquí a todas ellas, un respetuoso mensaje y un cariñoso saludo esperando que la haya pasado lo más a toda “progenitora” posible este día de las madres en compañía de todos sus hijos, e incluso, de aquellos que la tienen a Usted, sin merecerla.

 

Por hoy es todo amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que sea para Usted un fin de semana pleno, nos leemos en cabritomayor.com donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de los más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en Crack nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos taurinos” y aquí mismo el próximo sábado.

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