Todo y Nada

May 18, 2019

Entre lo público y lo privado, entre lo moderno y lo obsoleto, entre la bondad y la maldad, entre las ilusiones y lo material, entre la emoción y la frialdad, entre la realidad y la fantasía, entre la verdad y la mentira, entre el amor y el odio, entre la vida y la muerte, es como en la actualidad de nuestros días para el ser humano, tan humano como Usted o como yo, le da contenido a su existencia en este extraño “colague” con una diversa escala de valores que le obsequian un significado absoluto a todo y también, a todo lo que representa nada.

 

Y quizás Usted amable lector, más allá de imaginarme como me conoce, ya sea personal, socialmente o como el “grinch” que aparenta mi fotografía al inicio de esta columna, cambie su idea sobre la intelectualidad de mi persona después de este inicio tan cantiflesco que en apariencia se muestra hueco, que no dice nada pero créame, tiene un gran y riquísimo contenido de fondo si usted está dispuesto a reflexionar colocado en el punto intermedio que significa el “entre”.

 

A lo largo de mi vida, siempre lo he dicho por haberlo vivido, sentido y disfrutado en el ejemplo que me obsequiaron mi padres y por considerarme un ser convencido de que “el amor, todo lo puede”, así, tan clara y absolutamente, aunque cruelmente, he tenido que aceptar que, por los momentos que vivimos como parte de esta sociedad tan descompuesta o equivocada al otorgarle valores a las cosas que no lo merecen, “el amor, muchas veces no basta”.

 

Y es que qué importa todo ese sentimiento que uno lleva dentro y que se transforma de manera personal en sueños y anhelos de amor, de bienestar, de prosperidad, de salud, de plenitud para nosotros y nuestras familias, para nuestras vidas, si en el tránsito individual de nuestra convivencia con la sociedad, ésta se encarga de “estrellarnos” en este cocktail del “todo y nada”, donde de repente “nada”, tiene mucho más valor que todo.

 

Sin duda alguna, para aquellos que ya estamos entrados en edad, (y más), que los valores sociales y principios morales nos fueron inculcados por nuestros padres y maestros con métodos muy convencionales y acordes a la época: El regaño, el “chanclazo”, o “el castigo” a manera de penitencia maternal, o el reglazo, el jalón de oreja, ”el reporte”, o la expulsión del salón como castigo magisterial, nos mantenían a raya de excedernos de nuestras precoces libertades.

 

Y hoy, so pena de que te exhiban en las redes sociales, te denuncien en ”capullos”, te sancionen en “la secretaría”, o te intimiden ante “Derechos humanos”, los principios y valores sociales y morales ya muy desvanecidos, se transmiten ahora en “el face” como para bajarle gravedad al cargo de conciencia y de paso, subir la popularidad y ganarse unos “likes”, llevándose de encuentro la intimidad de lo privado para “inculcar” públicamente a través de un moderno teléfono, los valores y principios que en el tránsito de este paso y por falta de tiempo y atención personal, se quedan muy obsoletos ante la modernidad musicalizada de los videos de este todo y nada.

 

Por naturaleza propia, el ser humano es un ser emocional y la conexión de sus emociones se transforma directamente en el amor y la pasión que es el que lo mueve y motiva todo. Esas emociones, esos sentimientos que genera el ser humano hacia su interior, muchos de ellos, son motivados por el movimiento o los logros de su plano exterior y físico de las cosas. Por ello el éxito emocional que se vive en los espectáculos, eventos y partidos donde más que un don, habilidad o competencia, se provocan las emociones que se encuentran contenidas en ellas.

 

Así pues, siendo el humano un ser emocional por naturaleza, hábilmente nuestros gobiernos capitalizan por encima de la racionalidad, las emociones de la sociedad que vive hoy entre la realidad y la fantasía, entre la verdad y la mentira o quizás también, entre el amor y el odio, pues siendo justos, debemos de reconocer que nuestros dos máximos gobernantes, tanto el estatal como el federal, no llegaron por aciertos propios al lugar que hoy ocupan, sino por la decepción de otras alternativas, en las emociones de los votantes.

 

Y entendiendo que la madurez no es precisamente un sinónimo de responsabilidad, debemos de asumir reconociendo con firmeza y en base a la pobrísima actuación que ambos gobernantes nos han demostrado hasta ahora, que la realidad de nuestros días es diariamente maquillada por la fantasía mañanera en las palabras de quienes con bombo y platillo y como por arte de magia, se sacan de la chistera “una verdad” de esperanzadoras soluciones, que a estas alturas de este todo y nada, no se sabe si esta nueva “ocurrencia”, será la vía para construir para Nuevo León, un tren ligero atiborrado de mentiras.

 

Por hoy es todo amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que sea para Usted un fin de semana pleno, nos leemos en cabritomayor.com donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de los más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en Crack nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos taurinos” y aquí mismo el próximo sábado.

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